Antes del miedo

Esta pintura habla del amor de una madre en su forma más pura: cuando todavía no hay palabras, ni advertencias, ni cicatrices. Antes del miedo, el amor materno es el primer lenguaje, el primer refugio, la primera certeza. La madre se inclina hacia su hijo no para detenerlo, sino para envolverlo en una confianza que todavía no sabe que algún día se romperá.

Aquí el amor no es sacrificio ruidoso ni heroísmo evidente. Es presencia. Es estar a la altura del hijo, mirarlo de frente, compartir su escala. La madre se vuelve puente entre la seguridad y la intemperie, entre la calma y el oleaje. Antes del miedo, ella es el mundo entero.

La escena queda suspendida en la memoria como quedan los amores verdaderos: no por lo que hacen, sino por lo que permiten. Porque el amor de una madre no elimina el miedo, pero sí le da al cuerpo una raíz firme desde donde enfrentarlo. Y aunque el tiempo avance como el mar, ese primer amor permanece, silencioso, sosteniendo todo lo que vendrá.

Obra vendida.

Óleo sobre lienzo
100×130 cm
23 de diciembre de 2025