Como el amor eterno

Entre la quietud de un fondo suave y la pureza de los lirios blancos, esta obra retrata el amor que permanece incluso cuando el tiempo avanza. Las flores, abiertas en distintos momentos de su florecer, simbolizan las etapas de un vínculo profundo: la ilusión, la entrega, la calma y la permanencia.

El frasco transparente sostiene las raíces visibles, como un recordatorio de que el amor verdadero no solo vive en la belleza de la superficie, sino en aquello que lo sostiene en silencio: la confianza, la memoria y la compañía. Los tonos delicados que rodean la composición crean una atmósfera de serenidad y nostalgia, como si cada pincelada hablara de un sentimiento que no desaparece, sino que se transforma y florece una y otra vez.

Obra vendida.

Óleo sobre papel
50×40 cm
febrero 2025